jueves, 30 de octubre de 2014

Cerrando el último bar

Y me encuentro haciendo
todo a lo que nunca escribí.

Como cuando la luna cierra el último bar
y yo sigo emborrachado de ti
aunque aparezca el sol 
para decirme que ya es hora de que piense en otra desilusión,
que tú ya me has cortado demasiado
sin nisiquiera rozarme.

Las letras, como los recuerdos
se me amontonan en un desorden
tan bonito
que sigo pensando si estás detras de todo esto.

No todo trata sobre ti, ni mucho menos
pero al igual que hay personas que no se olvidan;
tú te vas sin llegar a irte del todo
haciendo mil amagos de idas y venidas
que enlocequen hasta el último rincón fe mi puta vida.

Ya no está de moda el dormir en tu pecho
ni el acostarme contigo a escondidas.
Ahora sólo me limito a dar tiros y provocar suspiros.             @CSKEscribe

miércoles, 29 de octubre de 2014

Yo siempre

Yo siempre fui más de escribirte a oscuras 
y pensarte a gritos.
De bajar el mundo cuando te agachabas
para que así, todo estuviera a tu altura.

A tu puta perfecta medida.

Y aún sabiendo que hay amores de una noche
que se recuerdan toda la vida,
compre fuego para juntarlo con gasolina
y crear así un desastre 
en el que tu caos cayó redondo en mi vida.

Por cosas como estas,
los vicios mueven mi cabeza.
Y es que hay heridas que nunca cierran
pero también sentimiento en cada letra
que te escribo.

                                       @CSKEscribe

miércoles, 8 de octubre de 2014

Entre tus medias y tus miedos

Me encuentro perdido entre tus medias y tus medios,
a medida que pasa el tiempo
y se pone de rodillas
para suplicarme que deje de jurarte mierdas,
que deje de escribirte letras.

Que la única literatura decente
vive en la calma de tus abrazos a medianoche.
Y está claro que todo aquel que lo niegue,
no sólo es un necio sino un ciego de corazón.

Dudando siempre si eras de las que hacía
o de las que realmente era magia.
Pura y sin trucos callejeros
que me hacían ver promesas
dónde sólo vivía el engaño con una capa de maquillaje.

Y así, sucedió.
Los finales se extinguieron
y me quedé con ganas de amanecer en su boca
unas cuantas veces al día.

Todavía hoy,
cuando me hablan de sus caderas
me atropello con ellas en la cabeza.

Todavía ayer,
pasé por su portal no sin antes agarrarme del pecho
por si se le ocurría asomarse a mis destrozos
y fijarse en los descosidos convertidos en rotos.

Y es que un caos tan perfectamente dibujado
como el de sus labios
sólo podía existir en textos
que merecieran la pena leer una y otra vez.

Por eso, aquí me tienes.
Echándole un pulso a todo aquel
que dice que eres fácil de olvidar,
cuando soy el primero que te encuentro envuelta
en mil caras distintas en esta puta ciudad.


                                        @CSKEscribe