Eh
que yo también sangro,
que los suicidas también vivimos
aunque sea a contrarreloj
y de espaldas.
Nadie dijo que existías
y todos tenían razón
porque nadie te ha visto como yo(...)
Desnuda
y a la vez cubierta de dudas y miedos
que aún no sé como cojones
fui capaz de borrar.
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