Que no se pierda la costumbre de escribirte mientras miras a otro. De follarte en sueños y despertarme solo.
Que no se pierda la esperanza de que algún día volverás al anochecer a mi casa en vez de a la tuya porque es en las equivocaciones donde realmente resides tú, porque fuiste fallo, fuiste acierto.
Todo lo que devoraba mi pecho y quedaba marcado en mi cuello.
Y una vez más, he decidido buscar la fórmula de la perdición que se encuentra en tus caderas, en tus clavículas. Y creeme, aunque no vayas a hacerlo, siempre ha sido buen momento para mandarme a la mierda o a la cama aunque nunca supiste realmente lo mucho que me odiabas y me querías para elegir una de dos.
@CSKEscribe
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