No me queda inspiración
para escribirte un último renglón.
Ambición me echó de su vida,
cerrándome la puerta en la puta cara.
Y difícilmente volveré a ese camino,
que no creo en dios que no sea el destino.
Y a veces,ni eso
porque todos nos convertimos en no creyentes,
en presos
cuando esa persona busca lo que tú quieres darla en otra parte.
Otras manos.
@CSKEscribe
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