Aquí se cuenta con dos y ni eso; se conviernen en esclavos del exceso y yo del verso, muchos que te miran y te venden a la espalda por cuatro monedas. Crees en la amistad, el amor y lo que conlleva su peso.
Yo no.
Ya crecí, deje la E.S.O. y los fantasmas del pasado me siguen aterrando en cada pollo que se mete mi gente.
El perico mata y deja vivir, ya lo ves tu misma, sigo en el barrio de asfalto y alquitrán. Sigo en Madrid. C'est la vie.
Mueres por lo que te mata y ni aún así se vive tranquilo, vives por lo que te mata lentamente y sólo apilo recuerdos y textos en sigilo.
Tu nombre; en mi cuaderno, tu perfume; en el cuello de otro y las lágrimas que nunca derramaste yacen bajo esa mierda que amanece en mi cama cada día que algunos llaman conciencia.
@CSKEscribe
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